Tunera como planta multipropósito

La Tunera (Opuntia ficus indica L. Mill. 1768) como Planta Multipropósito

La tunera o nopal de Lanzatote (véase imagen de cabecera), tan intensamente representada en la isla de Lanzarote (en parte, gracias a la herencia cultura aportada por César Manrique y su equipo), introducida en las Canarias desde los tiempos de Hernán Cortés, se distribuye actualmente por todas las regiones del mundo, debido a su gran utilidad alimentaria y ecológica, muy por encima de las posibles consecuencias negativas de un supuesto poder invasivo. Debido a estas cualidades, el nopal bien puede definirse, como una especie multipropósito, que representa una planta con desarrollo sostenible y que puede aplicarse a una economía circular. Pocas especies, disfrutan de tantas características positivas.

Nopalitos (pencas jóvenes) para verdura.
Nopalitos (pencas jóvenes) para verdura.

En efecto, de la tunera se aprovecha prácticamente todo, desde las raíces hasta las semillas. Los tallos están formados por unidades circulares y aplanadas, llamadas pencas, con una gran cantidad de calcio, fibra insoluble y soluble, más unos niveles de vitamina C, verdaderamente espectaculares. Las pencas jóvenes, que tienen más vitamina C que las adultas, reciben el nombre de nopalitos.

Son consumidas como verdura, en ensaladas y en vinagre, formando parte de otros platos (estofados, hamburguesas, albóndigas y croquetas), mientras que, de las pencas adultas se extraen zumos que son utilizados directamente o para hacer helados, tartas y gelatinas.

Gelatina de nopal.
Fruto de tunera, abierto.

Las flores también se consumen en ensaladas y los frutos son deliciosos, siendo deleitados directamente o forman parte de zumos, helados, dulces o galletas; tienen una gran cantidad de antioxidantes en sus pigmentos betaninas, principalmente, betaxantinas (anaranjados) y betacianinas (rojos a violetas). Finalmente, las semillas de los frutos son muy ricas en grasas polinsaturadas, principalmente ácido linoleico y oleico.

Pero la tunera no sólo es utilizada como alimento, sino también como medicamento, por eso, muchos científicos, la definen como un nutracéutico, un alimento que, además, previene de enfermedades. El zumo de penca, formado por un mucoide, tiene una efectiva aplicación como cicatrizante, tanto para la piel, como para las mucosas digestivas, aliviando úlceras y escaras.

Corte de penca, con vista de sus mucoides.
Flor de tunera, como verdura y medicamento.

La flor, ha sido estudiada como eficaz tratamiento a largo plazo, sin efectos secundarios, para la hiperplasia prostática benigna. Y las raíces y pencas, deshidratadas y en polvo, se toma en sopas o como gofio, con sus propiedades antioxidantes.

En cosmética, también tiene su importancia; pencas y frutos son utilizados para fabricar jabones, cremas y geles, mientras que los aceites de las semillas, se usan para fabricar aceites limpiadores y mascarillas.

Cerca viva, limitante de fincas.

La tunera es una planta de gran importancia ecológica; desde que llegaron al Viejo Mundo, el nopal fue utilizado como cerca viva, sobre todo en las Islas Canarias y en el sur de la Península Ibérica. Una valla limítrofe de fincas y casas de campo que, además, aportaba frescor en los meses de verano, cuando hay más sequía.

Sus frutos, los higos picos, higos chumbos o nopalis, han sido durante varios siglos, la merienda de muchas personas, siendo además un soporte económico para sus recolectores, que no dañaban la planta. Los límites de los campos, se aprovechaban de la acumulación de agua en las pencas (hasta el 90% de las mismas, es agua), que evitaban la propagación de incendios y su presencia, alrededor de las casa, era una magnífica solución como contraviento y contra los ruidos, gracias precisamente a la presencia de fibra y agua, un beneficio extra, proporcionado por el metabolismo crasuláceo que ostentan las tuneras.

Tunera de valla ecológica con abundantes frutos.

La Asociación Milana lleva veinte años, divulgando los beneficios de las tuneras en Lanzarote, incluso en el resto de las Islas Canarias, organizando talleres en colegios, ayuntamientos y centros culturales. También sigue propagando la calidad del colorante que produce la cochinilla del carmín, impartiendo charlas y organizando jornadas con desfile de modas que se clausuran con una degustación de productos derivados de la tunera, haciendo las delicias de los asistentes. Sin duda, una loable actividad, que solamente se puede mantener con la colaboración de aquellas personas que adquieren los productos que fabrica la Asociación Milana, recuerdo imborrable y permanente de su visita a Lanzarote.

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